Sin duda alguna estoy totalmente de acuerdo con el Señor Hernán Padilla cuando dice que las escuelas necesitan líderes visionarios. Para eso estamos nosotros los futuros maestros para ser líderes visionarios, para hacer de nuestras escuelas un lugar mejor, un hogar.
El artículo comienza hablando sobre el déficit que tiene el gobierno con las escuelas públicas de la isla, sobre el atraso en el comienzo de las clases debido al deterioro extremo de las escuelas públicas y sobre la preocupación y las medidas que se deben tomar ante la amenaza del virus AH1N1. En el artículo se señala que los alcaldes, directores son los responsables de solicitar o reclamar los recursos necesarios a tiempo. Que las comunidades, padres, maestros, etc. se deben unir para encargarse del mantenimiento de las escuelas, o sea dar una ayuda y ponerlas al día para que las mismas puedan estar disponibles para el semestre escolar. Según el artículo los padres tienen que dar el frente y ayudar a sus hijos. El artículo termina diciendo que falló todo el sistema. Que la educación requiere un sistema gerencial de auténticos líderes educativos, que la capacidad para resolver problemas antes de que se conviertan en una crisis es característica de un liderato visionario, que la legislatura debe revisar y actualizar la Ley Orgánica del Departamento de Educación y que los alcaldes deben ser parte del sistema y compartir la responsabilidad para prestar servicios y resolver problemas en las escuelas de sus municipios. Termina diciendo que el “buen gobierno” lo exige.
En mi opinión estoy totalmente de acuerdo; para que las escuelas funcionen de verdad todos tenemos que participar. Muchos se quejan porque no se les pagaría por arreglar las escuelas, yo entiendo que no se trata de eso, sino más bien se trata de ver por el futuro de nuestros jóvenes, por su educación. Hay que recordar que nosotros tuvimos la oportunidad de estudiar y que ellos también tienen derecho a una educación, en un lugar digno y limpio. Tampoco estoy diciendo que el gobierno se arreguinde de eso y utilice a los maestros o padres como esclavos o conserjes, sino que todos ayudemos y que el gobierno se ponga las pilas y resuelva lo que tiene que resolver. Luchemos porque nuestras escuelas sean mejores; por lo menos así lo haré yo, porque de ahí depende el futuro de mi retoño.
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